lunes, julio 03, 2006

Aquel mediodía bochornoso, como todos los demás mediodías en el pueblo del difunto... no era como los otros… porque no todos los días muere el alcalde de un pueblo y no todos los días se cobra por amor una ofensa…

Como negando sus propios demonios, el asesino pensó en huir del lugar... a sabiendas que solo tres días después cuando la putrefacción expedida por el cuerpo en rápida descomposición debido al calor, alertara a los vecinos de la muerte del difunto, empezarían las especulaciones acerca del posible asesino… Obvio que él estaría en la lista…pero de igual manera, también era obvio que iba estar el barbero, el mejor cocinero del pueblo, Doña Justina, Don Julio, el vagabundo, el hijo de Diamantina, inclusive, el mismo alguacil estaría en el elenco impío… en conclusión… 163 del total de 168, ahora 167 habitantes del pequeño pueblo sería considerado sospechoso.. Los otros cuatro… eran la justicia… que habla solo cuando le conviene y que nunca se ensucia las manos…

Y aunque era claro que le hacía un favor al pueblo… ningún muerto es malo (y que lo digan los vecinos del difunto) y en un pueblo todo se sabe... el asesino debía planear su coartada, para cuando el alguacil llegará a su casa, sudoroso, con la lista en mano, a interrogarle que estaba haciendo tres días antes…

Sentía, mientras pensaba, el peso de su camisola de seda pegada a su cuerpo mientras grandes gotas de sudor corrían por su espalda… pues en un pueblo como el del difunto no hay mediodía que no sea caluroso… Porque todos son iguales, todos, menos aquel mediodía.




Publicado inicialmente el 13 de Diciembre de 2005.

11 comentarios:

* * * Seis * * * dijo...

Es claro que fue un suicidio.

In-prudencia dijo...

Chiri: Queridita, ¿no te parece que las segundas partes nunca son buenas?(sino es así, me encuentro en un dilema...)
Beso...

Seis: ¡¡¡¡DOS posts del suicidio en menos de 24 horas!!!!! Me crees tan monotemática...
Aunque igual, puede ser lo que tú quieras, porque si escribo así es porque nada es absoluto.
Beso.

o s a k a dijo...

hay vivos muy malos
que no mentas por muertos
al fin

* * * Seis * * * dijo...

A mi me gustan los suicidas.
Consumen menos recursos, abonan la tierra...

In-prudencia dijo...

Osaka: Escribir de los vivos es muy difícil... son tan complicados.
Saludos!

Chiri: Te dejo una tarea, inventa la segunda parte tú... a ver que te dice tu imaginación.
Abrazos.

Seis: En ese caso, le harías un favor al mundo suicidándote... pero sé que no lo vas a hacer.
Beso

ybris dijo...

Buen relato y buena coartada para el asesino perderse entre 163 vecinos y cuatro miembros de la justicia.
Todos los mediodías son calurosos y más con un cadáver más.

Besos

Yamina del Real dijo...

Me buen relato, el tiempo y las dudas son lo mejor para continuar

un abrazo

y

In-prudencia dijo...

Ybris: Gracias!!! No todos los mediodías son calurosos... hay algunos, que terminana por ser más fríos de lo normal.
Beso.

Yreal: tiempo... dudas...
¡¡gracias!!
Besos.

Megumi-san dijo...

Me gustó mucho tu cuento, como siempre yo llegó tarde, pero que se le va a hacer.

Me gusto el estilo y coincido en lo que dices: es mejor dejar el resto a la imaginación del lector, creo que esas son las mejores obras (en mi humilde jucio claro) esas obras que te dejan pensando y pensando para tratar de descifrarlas...

In-prudencia dijo...

Gracias Megumi-san...
Tarde, solo para las cosas que se rigen por el tiempo de los hombres...

Saludos.

jmslayer dijo...

Interesante... por qué no lo reescribis!?